Reconozco que nos estamos haciendo un poco de lio con los dias, pero lo corregiremos mas adelante. Estamos en el ordenador del bed&breakfast (Aspen House, muy recomendable) y va como el culo. Auckland esta situada en un istmo rodeada de antiguos volcanes y multitud de bahias. Es un sitio muy chulo. El dia amanecio esplendido, soleado y fresquete, aunque no demasiado. Lola se ha pasado el dia de pase de modelos, poniendose y quitandose ropa. Sere breve, porque se acaba el tiempo. Por la manyana fuimos al Museo de Auckland, donde hay un monton de objetos de Polinesia y de los maories. Tambien hablan de la geografia neozelandesa (volcanes, animales, plantas...) Esta muy bien. Situado en un parque, el Domain, en pleno centro de la ciudad. Hay plantas muy raras. Luego fuimos a comer a un indio, el Satiya, donde nos pusieron una bebida un tanto rara. Ademas, el tio exprimio unos limones con sus manitas delante de nosotros (las manitas eran parecidas a las de Pablo cuando vuelve de acampada). La comida estaba muy rica, eso si. Luego nos dimos un paseo. La ciudad no es nada del otro mundo, muchos edificios altos y modernos, pero hay tanta vegetacion que todo resulta agradable. El puerto es una pasada, lleno de barcos. De hecho, Auckland es la ciudad con mas barcos por habitante del mundo!! Mas tarde subimos a la Sky Tower, de unos 350 m de altura, la mas alta del hemisferio sur, donde pudimos disfrutar de un salto de una loca (como puenting). A Lola le temblaban las piernas solo de verlo. Tambien puedes darte un paseo por el exterior de la torre, cogido de un arnes. Aqui hay cosas de estas por todas partes. Me acorde de cuando mi hermano Andres y yo nos fuimos a la Expo a hacer un salto y cuando llegamos habian desmontado la instalacion. Que bien nos sento la cervecita que nos tomamos despues en el Pabellon de la Cruzcampo!
Por la noche (bueno, en realidad, eran las siete de la tarde, pero es que aqui son anglosajones y lo hacen todo muy prontito) fuimos a un irlandes, el O'Conell, que esta en una calle llena de pubs antiguos (por lo menos habia 4 o 5!!), y nos tomamos un par de medias pintas de Guiness, escuchando a dos personajes tocar musica variopinta (country, celta...) mientras unos australianos les pedian canciones que nunca se sabian.
De alli nos fuimos al bed&breakfast, a dormir. Eran las 21:00 cuando la Lola cayo rendida en la cama, mientras leia el libro que nos habiamos comprado (Nueva Zelanda de gratis). Yo aguante hasta las 22:00. Lola puntualiza que casi me quede dormido mientras tomabamos cafe a eso de las 16:00 de la tarde. La verdad es que en el avion dormi mas bien poquito (a alquien le funguelaban los pies y no podia dormirme. Esteeee, creo que era yo bisbo...).
Manyana pillamos la fragoneta y comenzamos la ruta. Nueva Zelanda, tierra de los kiwis, ahi vamos!!