Tome una marshrutka de vuelta a Tiflis, congelandome de la cintura para abajo como de costumbre. Esta vez fui a un hostal mejor, pero igual hacia mucho frio en la noche. Por lo menos habia agua caliente siempre.
Al dia siguiente fui a la Embajada de Azerbaijan a pedir la visa, con un gringo (Trevor) que se quedaba en el mismo hostal, y felizmente aceptaron darmela en 3 dias. La "embajada" era super informal, se nota que todo es hecho "al momento" y sin planificacion. Los horarios eran solo referenciales y parecia que estuvieras en la bodega del "chino de la esquina" en vez de una embajada!
Para hacer tiempo, al dia siguiente me fui a Gori.