Ayer llegué a la pequeña ciudad de Setif en las montañas de Argelia, y hoy visité las ruinas de Cuicul al lado del pueblo de Djamila; como siempre, fui las ruinas absolutamente por mi cuenta: en transporte público. Éstas son unas de las mejores conservadas del Magreb y reconocidas por la adaptación del urbanismo romano a una zona montañosa (están a cerca de mil m. s. n. m.). Cuicul fue construida en el primer siglo; destacan el teatro, el templo de Septimio Severo y el arco de Caracalla. Estoy saliendo a otra ciudad, Batna; en Argelia me estoy movilizando en taxis compartidos, más eficientes y seguros.